Una losa maciza puede analizarse, de forma simplificada, como una serie de franjas de un metro de ancho que se comportan como vigas. Cuanto mayor la luz entre apoyos, mayor debe ser el espesor para controlar la deflexión sin necesidad de verificarla explícitamente.
La losa apoya sobre vigas o directamente sobre columnas (losa plana); en ambos casos, la carga que soporta termina sumándose a la que reciben esos elementos.
Donde L es la luz libre de la losa y w la carga total por metro cuadrado (uso + peso propio + acabados).
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El acero requerido se calcula con brazo de palanca aproximado 0.9d (método simplificado); el diseño final debe verificar cuantías mínima/máxima y bloque de compresión de Whitney.